Caso Cuadernos: Los puntos clave de su acusación que Cristina Kirchner no explicó


Este martes Cristina Kirchner, sentada en el banquillo de los acusados, eligió no desarmar con argumentos jurídicos los delitos atribuidos en la causa Cuadernos. Durante poco más de una hora hizo un descargo de corte político con un marcado énfasis en el desprestigio del fiscal Carlos Stornelli y desconociendo la pruebas reunidas durante la pesquisa. Sin explicar quedaron puntos centrales que sustentan la acusación en su contra: haber sido jefa de una asociación ilícita que funcionó durante doce años, transcurso en el que le atribuyen haber recibido 204 coimas.

En la Sala AMIA de Comodoro Py, donde hace cinco años declaró como acusada en el marco del juicio del caso Vialidad, que hoy la tiene condenada y detenida, la ex Presidenta volvió a ser indagada. El Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) -integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli- lleva adelante este debate que tiene 86 imputados y como principal acusada a Cristina Kirchner.

El mayo delito que se juzga en este debate que cuenta con la intervención de la fiscal Fabiana León y la querella representada por la UIF, es el de asociación ilícita. La finalidad de la misma, sostiene la imputación que los condujo a todos a juicio oral, fue que sus integrantes “pudieran enriquecerse personalmente de manera ilegal, mediante negociaciones y acuerdos espurios entablados con empresarios nacionales e internacionales de distintos rubros”. Eso incluía no sólo a ex funcionarios y sobre todo a Cristina Kirchner como “destinataria final de los sobornos”, sino también a los empresarios.

Para ello llevaron a cabo un “plan global en el cual implementaron una logística específica y concreta de recaudación de dinero que empresarios de la construcción, de energía y del transporte, entre otros, entregaban a modo de contraprestación, a cambio de beneficios que le eran otorgados a las compañías que representaban”.

La mayor responsabilidad penal de esa estructura ilegal es atribuida a la ex mandataria.

En base a los elementos de prueba recabados durante la instrucción, los investigadores demostraron que el sistema de recaudación diseñado “tuvo un único vértice, por cuanto el dinero era mayormente entregado en los domicilios que utilizaban Cristina Elisabet Fernández y Néstor Kirchner, al menos durante los años 2008 a 2010”.

La ex presidenta fue la destinataria final de al menos, 60 millones de dólares que se entregaron en su departamento de Uruguay y Juncal y otra gran cantidad que viajó a Santa Cruz y que a la vez, fueron depositados en la quinta presidencial de Olivos.

Sobre la base de esta acusación, la ex Presidenta debía defenderse. Sin embargo, no explicó ninguno de los puntos centrales.

Las anotaciones de Centeno en los cuadernos

Al momento de explicar su responsabilidad penal de Cristina como jefa de la organización criminal, el Ministerio Público Fiscal detalló en el requerimiento: “Así lo evidencian las anotaciones de Oscar Centeno y las declaraciones de los imputados colaboradores Ernesto Clarens y Claudio Uberti, siendo quien ejerció la jefatura de la organización y la única con capacidad efectiva de decidir cómo y qué hacer con los pagos realizados por los empresarios”.

Las anotaciones y confesión de Centeno fueron utilizadas en la acusación contra la ex mandataria: “Las veces que íbamos a Olivos, antes de ir para allá pedíamos por el teléfono las indicaciones para ir o no, entonces Rodríguez, secretario de Cristina, daba el ok y nos íbamos del ministerio a Olivos, o pasábamos por un lugar a retirar y de ahí íbamos a Olivos. Cuando llegábamos le avisaban al de la puerta y nos autorizaban el ingreso. Ya con Cristina presidenta íbamos una vez por semana. Habremos ido siete u ocho 8 veces. Yo la vi a Cristina en varias oportunidades. Con Néstor Kirchner vivo íbamos más seguido, a veces por trabajo pero muchas otras para entregar los bolsos con dinero, hasta tres veces por semana.”

Sobre este punto, la ex Mandataria sólo indicó que los cuadernos “fueron fraguados”, que en este caso “se inventaron pruebas” para acusarla. Sobre las indicaciones reiteradas respecto al domicilio de Uruguay y Juncal, como la Quinta de Olivos, no hizo ninguna mención.

“Parte del problema o de la solución”

Más pruebas del expediente contradicen la declaración que hizo Cristina este martes. Una que a la que se le dio particular relevancia es la confesión de José López como imputado colaborador:

“Durante el período 2005-2010 se desarrolla un sistema que consistía en recaudar y mi función era de coordinar con Daniel Muñoz para que él fuera el depositario de lo que las empresas que había nominado Wagner pudieran hacer su objetivo. Los porcentajes variaban entre el 3, 5 y rara vez el 7 por ciento, se desarrollaban en los anticipos financieros, y si no tenía anticipo financiero sobre los certificados de obra”. El ex funcionario contó: “las entregas a Muñoz eran de dos a tres veces por semanas entre 100 mil a 300 mil dólares o euros”.

Pero en 2010, cuando Néstor Kirchner falleció, relató el ex secretario de obras públicas, “se suspende todo y en enero de 2011 me llama la presidenta al despacho en Olivos en el sector de la jefatura de gabinete, y me dice ‘podés ser parte del problema o de la solución’”.

En ese momento el ex funcionario relata: “Me muestra el cuaderno que siempre escribía Néstor. Kirchner era de hacer audiencias personales y lo que se desarrollaba en esas reuniones lo anotaba en esos cuadernos que solían ser marca ARTE. Yo conocía esos cuadernos porque ahí generalmente anotaba todo. A Cristina le conté todo, que había un sistema de recaudación con las obras viales, le conté el mecanismo que en el resto de los sectores del ministerio lo conocía”.

Esa reunión duró una hora aproximadamente. “No me dio ninguna instrucción en esa reunión”. Pero el sistema de recaudación se reanudó. López indicó que en el invierno de 2011 “viene De Vido y me dice que teníamos que retomar la recaudación para la campaña de 2011 y que mi contacto era Roberto Baratta”.

Nada explicó Cristina Kirchner al respecto. No hubo a lo largo de su exposición ninguna referencia a esos dichos que la sitúan en total conocimiento de la maniobra que la condujo a juicio oral.

Los bolsos en Recoleta

Los aportes brindados por Claudio Uberti -ex titular del OCCOVI-, fueron parte de la acusación que escuchó Cristina Kirchner en la instancia de lectura de los requerimientos de elevación a juicio.

El ex titular de los corredores viales, un hombre cercano al matrimonio Kirchner, sostuvo en su confesión que “en alguna oportunidad fui al departamento de Uruguay y Juncal, después del encuentro que relaté con (Gerardo) Ferreyra. El entregó en dos o tres ocasiones más, bolsos de más de diez kilos con dinero. Eso lo entregué en el departamento de Juncal (…) Daniel Muñoz me recibía el dinero en la calle Juncal”.

En una ocasión -contó ante el fiscal Carlos Stornelli- “subí al departamento, allí había otras valijas en el palier y en su dormitorio había muchas otras más. En el departamento en esa ocasión no había nadie, pero por referencias de Muñoz esas valijas con dinero las iba a llevar a Santa Cruz”.

Los bolsos y las valijas con dinero en efectivo que varios testimonios señalaron que el entonces secretario de los Kirchner Daniel Muñoz recibía en el departamento del barrio de Recoleta, tampoco fueron mencionados en el descargo de la ex Presidenta ante el TOF 7.

Claudio Uberti había dicho: “Eran tantas, alrededor de veinte valijas de distinto tamaño, que Muñoz me dijo ‘después de esto voy poner un negocio de valijas’. Las valijas tenían por destino la casa de Néstor y Cristina Kirchner en Rio Gallegos, ubicada en esquina de la calle 25 de mayo donde se encontraban bóvedas que había comprado al banco hipotecario”.

¿Cómo era el traslado? Dijo Uberti: “Las valijas con el dinero las trasladaban a Santa Cruz en el Tango 01, las cargaban en el aeropuerto Base Aérea Militar en Aeroparque y las descargaban en el aeropuerto de Rio Gallego. Esto es lo que yo vi”.

En el expediente acusan a Cristina Kirchner de haber recibido 204 coimas. Su réplica ante el TOF 7 este martes lejos estuvo de brindar una explicación jurídica. “Me tocó hasta que me enfermé, escuchar que había recibido 204 hechos de coimas: ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿de quién? Además, ¿dónde está esa plata?”, se enojó.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior